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>Documento sobre Educación Secundaria en Argentina

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>Borrador para el debate Octubre, 2008
PALABRAS INICIALES DEL MINISTRO DE EDUCACION

El Documento preliminar para la discusión sobre la educación secundaria en la Argentina es fruto del trabajo de las autoridades educativas nacionales y jurisdiccionales, integradas en el Consejo Federal de Educación. Para su elaboración se contó, además, con el aporte de especialistas de reconocida trayectoria nacional y de las consultas a diferentes actores de la comunidad educativa. El Documento postula, a partir de un diagnóstico integral de la escuela secundaria y de sus principales problemáticas, las posibles líneas de acción destinadas a garantizar una educación de calidad y de alcance universal.

La escuela secundaria constituye uno de los ejes centrales de la actual agenda educativa. La Ley de Educación Nacional declaró la obligatoriedad de este nivel, lo cual tiene consecuencias muy profundas sobre los diseños curriculares, la organización institucional, los criterios pedagógicos, las normas de convivencia, los sistemas de evaluación y el desempeño docente. La obligatoriedad de la escuela secundaria implica un enorme desafío tanto para el Estado nacional y las administraciones jurisdiccionales como para la sociedad en su conjunto. Lograr la universalización de la escuela secundaria es mucho más que un programa educativo. Es un componente fundamental del proceso de construcción de una nación justa, solidaria e inclusiva.

La escuela secundaria ha sido objeto de múltiples reformas en las últimas décadas. Paradójicamente, esas transformaciones acentuaron la rigidez del modelo tradicional e hicieron cada vez más evidente la crisis de sentido y de identidad del nivel medio. La consecuencia más significativa de todo este proceso fue la creciente disociación entre la oferta educativa y las necesidades y demandas sociales, lo cual repercutió fuertemente en la calidad de los saberes.

Este fenómeno no tuvo lugar solamente en nuestro país. La literatura muestra que los diagnósticos y debates acerca de la transformación de la escuela secundaria tienen gran similitud en diferentes partes del mundo. En ese sentido, lo primero que debemos reconocer y aceptar es la enorme complejidad del problema, para evitar caer en la tentación de suponer que podemos enfrentarlo con estrategias simples o unidimensionales.

La obligatoriedad de la escuela secundaria plantea desafíos y responsabilidades a todos los actores sociales: en primer lugar, obviamente, al Estado; pero también a las familias, a los docentes, a los estudiantes y a la comunidad en su conjunto. Desde el momento que la sociedad ha definido por ley que todos tienen que culminar con éxito el nivel secundario, tenemos la obligación de garantizar condiciones para el acceso, la permanencia y el egreso de todos los estudiantes. En el escenario que plantea la Ley de Educación Nacional, el fracaso y la exclusión educativa ya no son sólo responsabilidad del alumno, sino fundamentalmente del Estado, del sistema educativo y del conjunto de la sociedad.

Una sociedad que declara obligatoria la escuela secundaria requiere niveles de equidad social y de distribución de la riqueza que permitan a las familias mantener a sus hijos en la escuela, sin tener que enviarlos a trabajar o hacerles abandonar prematuramente su escolaridad obligatoria. Por ello, es indudable que la escuela no puede afrontar ni resolver por sí sola las problemáticas que atraviesan el nivel secundario, ni hacer frente a los desafíos que nos impone la obligatoriedad. Alcanzar la universalización de la cobertura de la escuela secundaria supone una economía en crecimiento, competitividad genuina basada en la incorporación de progreso técnico en la producción, empleos decentes, salarios dignos, democracia y ciudadanía reflexiva.

Por otra parte, la obligatoriedad modifica las múltiples dimensiones de la actividad educativa: la organización de las instituciones, los contenidos curriculares, los métodos de evaluación, los métodos de enseñanza, los regímenes de convivencia y de disciplina en el interior de la escuela.

La articulación entre educación y sociedad asume, en este contexto, formas diferentes a las del pasado. La universalización no puede ser asimilada a la idea de homogeneización. El reto es interpretar las condiciones de las cuales partimos y diseñar un modelo institucional de escuela secundaria que atienda la diversidad e intereses de nuestro alumnado, con propuestas educativas que se abran a múltiples alternativas de formación, que atiendan la multiplicidad de motivaciones, expectativas y proyectos de cada uno de nuestros adolescentes y jóvenes.

El reconocimiento de la diversidad, sin embargo, está asociado a la necesidad de fortalecer los contenidos comunes. Los saberes distribuidos por un nivel educativo obligatorio son saberes básicos necesarios para el desempeño en los diferentes ámbitos de la sociedad y del desarrollo personal: el trabajo, la familia, la ciudadanía política, la construcción de la identidad, el cuidado del cuerpo y de la salud, etc. En este sentido, los contenidos curriculares de la enseñanza secundaria deben tener carácter integral (no enciclopédico), al servicio de un objetivo central: la orientación. Al final de la escuela secundaria, el estudiante debe estar en condiciones de conocerse a si mismo, conocer la sociedad y definir su proyecto de vida.

Universalizar el nivel secundario implica, asimismo, implementar acciones para jerarquizar la formación y condiciones de trabajo de los docentes, de forma tal que se promueva el trabajo en equipo, el compromiso institucional y un desempeño profesional basado en la convicción de que todos los estudiantes deben lograr niveles satisfactorios de aprendizaje.

Es sabido que existe una fuerte correspondencia entre las expectativas que los adultos tienen respecto de los adolescentes, las condiciones de enseñanza de los docentes y los resultados de los aprendizajes. Recuperar la confianza, estimular y recrear el interés de los alumnos, establecer límites, acordar y aplicar sanciones cuando estos límites no son respetados, son componentes fundamentales de una estrategia destinada a garantizar inclusión y calidad. La transformación de la escuela secundaria es, en última instancia, una transformación cultural.

En una época donde la inmediatez en la satisfacción de las necesidades y los requerimientos del consumo parecen ser las variables que rigen la vida cotidiana, recrear el sentido y la importancia de la educación es tarea que compete a toda la sociedad. Las acciones que suponen la enseñanza y el estudio requieren de una fuerte valoración social en tanto implican dedicación, empeño y perseverancia para construir futuro. La recuperación de estos valores es responsabilidad de los gobernantes pero también de la sociedad en su conjunto.

Una sociedad que asume el compromiso por el destino de las futuras generaciones debe ser capaz de diseñar un sistema educativo que incluya a todos y todas, que garantice iguales condiciones de calidad en la enseñanza y en los aprendizajes, que atienda y valore la diversidad. La educación anticipa el futuro y si queremos construir una sociedad justa, debemos trabajar para disponer hoy de una escuela justa. El compromiso con la escuela secundaria requiere, entonces, de voluntad política y acciones del Estado, pero también de la tarea cotidiana y permanente de la sociedad en su conjunto en pos de jerarquizar el valor de la educación como premisa de futuro.

Con esta perspectiva, convocamos a un debate nacional amplio y responsable. El propósito de este debate es poner en valor el sentido y la función de la escuela secundaria. El programa para alcanzar la meta de una educación secundaria obligatoria con iguales niveles de calidad para todos y todas supone una tarea compleja que requiere definir prioridades, precisar estrategias y concertar compromisos conjuntos. Aspiramos a que participen de este debate todos los actores sociales, tanto los de la comunidad educativa –docentes, estudiantes, padres y madres – como la ciudadanía en general. Para ello serán convocados los Consejos Consultivos del Consejo Federal de Educación, las organizaciones sociales, los centros académicos, los medios de comunicación y todos aquellos que quieran expresar sus opiniones, demandas y necesidades.

Sabemos que el camino a recorrer no será fácil. Sin embargo y a pesar de todas las incertidumbres que el futuro nos puede deparar, tenemos la convicción de que no existen destinos preestablecidos si existe una fuerte voluntad política y un trabajo sostenido para alcanzar los fines propuestos. Y también poseemos una certeza: en la concreción de un proyecto de país justo, libre y solidario la educación tiene un papel determinante.

Juan Carlos Tedesco
Ministro de Educación

Algunas preguntas y consideraciones
De las palabras iniciales del Ministro, surge una problemática como común a muchos países, pero oculta que en Argentina estamos inmersos en un proceso de deterioro educativo que no se da en otras partes, y no solamente en la escuela secundaria.

Afirma además que “Una sociedad que declara obligatoria la escuela secundaria requiere niveles de equidad social y de distribución de la riqueza que permitan a las familias mantener a sus hijos en la escuela, sin tener que enviarlos a trabajar o hacerles abandonar prematuramente su escolaridad obligatoria” De esta manera hace referencia a la inequidad social que es el origen del más grave problema del sistema educativo, la desigualdad de oportunidades. ¿Se tratará esta temática en el documento?

Por último, ¿Estamos en presencia de una posibilidad de discutir un tema de vital importancia, o se trata de un escenario montado para aparentarlo?

Written by albertoch

31 octubre, 2008 at 16:16

>Las Prioridades Educativas son de interés de todos

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>La Concertación como un nuevo modo de hacer política
¿Es posible pensar que una parte de la sociedad tiene derecho a la fijación de las políticas educativas sin considerar al resto? ¿El manejo de los recursos dedicados a la Educación es de incumbencia absoluta del Poder Ejecutivo? ¿Quién debe fijar las prioridades educativas de una jurisdicción?
Estas y otras preguntas nos llevan a pensar que un problema central es la recuperación de la política como actividad organizadora de las relaciones sociales, económicas y culturales.
El rescate de lo político obliga a una modificación en los modos de hacer política que permita recuperar y legitimar una nueva relación entre sociedad civil y política y construya un lazo de identidad entre la autoridad y el conjunto de la sociedad. Este nuevo modo de hacer política debería incluir cambios en los procedimientos de toma de decisión y resolución del conflicto.
En cuanto a los procedimientos de resolución de conflictos se trata de pasar de un sistema organizado con el criterio de la imposición a otro que reconoce en la concertación su principio estructurador.

Los procedimientos de concertación proponen una lógica de complementarización y de composición que reconoce la multiplicidad y diversidad de intereses que están en juego. El modelo podría permitir, por lo menos en teoría, la inclusión de intereses opuestos y contradictorios que paradójicamente deben ser contemplados para el logro de los resultados propuestos.

Una democracia es el fruto de una negociación en la cual los adversarios consideran la coexistencia menos costosa que la destrucción recíproca. Este reconocimiento por parte de los actores pareciera ser la condición necesaria para la generación de un proceso de concertación.

Se propone además, un mecanismo de permanente tratamiento del conflicto, basado en la explicitación argumentativa de las posiciones de los actores y en la búsqueda de resultados que contengan la contemplación de los intereses diversos y aun opuestos. Se trata de no eliminar, ni derivar, ni eludir el conflicto, sino de reconocer los términos en que éste se manifiesta, poner en transparencia los intereses que están en juego produciendo políticas que los contengan.

No se propone un abandono de los valores, sino más bien un cambio del “estado” en que estos valores se presentan en los procesos de negociación y resolución de conflicto.
Proponemos, en síntesis discutir en forma abierta y transparente, las prioridades educativas provinciales, en un marco de mutua confianza, y nos oponemos a una autoritaria imposición de prioridades.

Para comenzar el debate
Nuestra provincia tiene necesidades educativas de muchos tipos, el cumplimiento de todas ellas apuntan a la construcción de una sociedad mejor para todos los sanluiseños.

La repitencia en el primer grado
Este es un problema muy grave para muchos niños de la provincia. Está comprobado que la repitencia no es solución, solo engendra frustración y exclusión del sistema.
Existen planes de apoyo a las instituciones escolares, aplicados con éxito en otros lugares, que disminuyen dramáticamente el índice de repitencia en el primer grado, permitiendo el acceso a la lectura y escritura a los alumnos, en el tiempo adecuado.
¿Es prioritario evitar esta repitencia y la exclusión educativa?

Igualdad de oportunidades
La Constitución Provincial en su Artículo 75 inc. 5, como principio general de la educación estatal establece: Se prevén especialmente los medios necesarios para que se efectivice la escolaridad obligatoria y la igualdad de oportunidades de acceso y permanencia al sistema educativo por medio de becas, comedores escolares, seguro escolar y otras providencias concurrentes al fin señalado.
¿Es prioritario poner en juego los recursos necesarios para hacer realidad esta aspiración?

Renovación de códigos de convivencia escolar y relaciones con la familia
Los docentes sabemos que afrontamos una serie de dificultades a la hora de cumplir con nuestro trabajo, y que estas muchas veces superan nuestras fuerzas.
Problemas de disciplina, de bajo compromiso con la tarea de aprender nos hace pensar si habrá llegado el momento de replantear los códigos de convivencia y de la alianza familia escuela. Para esto es necesario que las instituciones escolares cuenten con el debido apoyo externo.
¿Es prioritario mejorar el rendimiento escolar?

Erradicación del analfabetismo
Nuestra provincia tiene miles de personas en estado de analfabetismo. ¿Se trata de una situación razonable para el siglo XXI?
Debemos convocar a todas las fuerzas solidarias, para terminar en forma perentoria con este flagelo.
¿Es prioritaria la erradicación del analfabetismo?

El malestar docente
Sabemos que los salarios de los docentes de la provincia no consiguen alcanzar al ritmo del aumento del costo de vida, ni siquiera a nivel de las estadísticas oficiales de la propia provincia. Además tenemos problemas más específicos, como el de la zona desfavorable, que no llega a quienes les corresponde, ni tampoco se reconoce la proporcionalidad de lo trabajado debido al mal llamado “doble cargo”, aunque trabajar 40 horas cátedra no sea precisamente eso.
Por otra parte los que atendemos esta tarea, nos vemos afectado por un stress docente, que puede ser amortiguado con una acción oficial apropiada. ¿Atender al malestar docente es una prioridad educativa?

Plan de inclusión educativa
Vivimos en una sociedad con fuertes tendencias a la exclusión de un gran número de sus integrantes, por lo que se hace imperiosa la recuperación de alumnos jóvenes que abandonaron la escuela, la creación de escuelas hospitalarias y carcelarias, la escolarización de adultos y el mejoramiento de la escuela rural entre otras visibles necesidades.
Por otra parte, es sabido que sin inclusión educativa, no existe la inclusión social.
¿Es prioritaria para la provincia la inclusión educativa?

Universidad Provincial
El gobierno provincial se hizo cargo de la creación de una casa de estudios, la “Universidad de la Punta”. Se destinan grandes recursos, pero no sabemos que carrera se dicta, cuántos alumnos tiene, ni tampoco podemos cuantificar la magnitud del esfuerzo del pueblo sanluiseño, dada la posibilidad que tiene el poder ejecutivo de cambiar el destino de las partidas presupuestarias.
¿Es prioritario para la provincia tener su universidad provincial?

Cobertura de cargos y horas de cátedra
Año tras año vemos que en las escuelas de nuestra provincia se pierde mucho tiempo por una insuficiente cobertura de cargos y horas de cátedra docentes. Eso opera directamente contra la calidad educativa.
A todo eso hay que sumar la presencia de personal precarizado ocupando cargos de maestranza, en contradicción con lo que la escuela debe enseñar. ¿Es prioritaria la normalización de la cobertura laboral en las escuelas?

Programas para el mejoramiento de la lectura
Se han iniciado diversos programas de fomento a la lectura, todos ellos caracterizados por su bajo perfil. La lectura constituye un elemento esencial para entrar en el camino de la excelencia educativa. Es necesario que todo el pueblo lea.
¿La lectura es una prioridad entre las políticas educativas

Provisión de wi-fi
Se asegura desde los altos niveles de conducción de la provincia, que la cobertura de servicios de wi-fi alcanzará a toda la población. El esfuerzo para lograrlo resulta significativo, y nos preguntamos si el contexto social está preparado para darle la utilidad que le corresponde a esos recursos empelados.
¿La provisión de wi-fi representa una prioridad para la educación en la provincia?

Educación terciaria en la provincia: carreras docentes
La formación de nuevos docentes está delegada a las provincias en todo el país. Nuestras escuelas necesitan de nuevos docentes capaces de insertarse con éxito ante una compleja realidad.
¿Es prioritaria la preparación de nuevos docentes para la provincia?

Educar para el trabajo, las escuelas técnicas
Asistimos al retorno de un viejo paradigma, que el Estado se haga responsable de la formación para el trabajo de los futuros ciudadanos. Ellos deberán insertarse en un mundo cada vez más complicado y exigente. ¿Son prioritarias las escuelas técnicas?

Programas de mediación para atender a la creciente conflictividad en las escuelas
Vivimos en un contexto social que va incrementando su grado de violencia y conflictividad. Surge entonces la mediación como instrumento para superar situaciones difíciles, que la imposición no puede solucionar.
¿Es la preparación de mediadores una prioridad de nuestro sistema educativo?

Conclusiones
Quedan planteadas algunas preguntas, no son todas, seguramente surgirán otras del diálogo constructivo. Hacemos un llamamiento ante los responsables del Sistema Educativo Provincial, a la convocatoria de un diálogo sin exclusiones para poder comprometernos con prioridades educativas consensuadas.

Written by albertoch

27 octubre, 2008 at 14:48

>Sugerencias de medidas a tomar

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>A principios del año 2008 los integrantes docentes del Consejo Provincial de Educación, presentaron a las autoridades del Ministerio de Educación, una batería de 39 propuestas de medidas a tomar.

El Consejo Provincial de Educación y de acuerdo con la ley que posibilitó su creación, es el “…órgano encargado de dar operatividad efectiva a los lineamientos constitucionales establecidos en el capítulo III de la constitución de la provincia de San Luis…”Entre las funciones previstas del Consejo, se encuentra:“Participar y consensuar en las políticas educativas a implementar, seguir y evaluar las acciones previstas en las mismas”.
Nuestra intención es poner en discusión en todos los ámbitos, una serie de medidas, que consideramos necesarias para lograr cumplir con los lineamientos constitucionales y una mejor escuela para todos.A continuación presentamos los enunciados, con su correspondiente numeración:
I. Completar adecuadamente la dotación de Supervisores.
El rol del supervisor es insustituible en cuanto aporta su mirada externa en el proceso de evaluación para una mejoría institucional. Por lo tanto es necesario lograr que cada uno de ellos se ocupe de cuatro o cinco establecimientos. Sin supervisores no existe un sistema educativo como tal, y las escuelas no pueden salir de sus cuatro paredes.
II. Tomar acciones directas para disminuir el “malestar docente”.
Primero es necesario admitir la existencia de ciertas cuestiones objetivas que llevan a un malestar docente generalizado y que puede derivar en situaciones patológicas, ausentismo etc. Por lo tanto se deben promover en los establecimientos conductas que se aparten de la circularidad que lleva al fracaso.
III. Garantizar una retribución justa y digna a los docentes.
Se debe asegurar a los docentes sus derechos a optar por las 40 hs cátedra o doble cargo, sin que eso le signifique una quita a sus haberes, y respetar las bonificaciones por antigüedad y zonas desfavorables logradas.
IV. Completar la dotación de las plantas funcionales de las escuelas.
Se trata en especial de evitar pérdidas de clases a los alumnos y de no tener en las escuelas personal laboralmente precarizado.
V. Llamado a concurso para cubrir cargos jerárquicos.
Los mecanismos que ponen en funcionamiento los llamados a cubrir cargos vacantes de supervisor y de directivos deben ser puestos en marcha con la mayor celeridad posible.
VI. Garantizar para todas las escuelas, un mínimo de 180 días anuales de clases.
El nivel central de conducción debe velar por este derecho de los alumnos, que es el primer paso para mejorar la calidad educativa. Esto está íntimamente relacionado con los puntos anteriores y la falta de designaciones que hacen perder días de clase.
VII. Reorganizar el sistema de estadísticas educativas.
Es muy importante contar con un sistema capaz de orientar a todos los integrantes en la búsqueda de la mejoría de las instituciones escolares.
VIII. Poner en funcionamiento efectivo los Organismos establecidos por ley.
Organismos como la Junta de Disciplina y la Comisión de Estudio de Títulos deben ser puestos en funcionamiento.Instalar en la sociedad la temática educativa.
IX. Planificar y publicitar políticas educativas para el logro de una mayor equidad.
La falta de equidad del sistema es tal vez el principal desafío a asumir, y para lograr éxitos en el camino se hace imprescindible la participación de la comunidad toda.
X. Promocionar temas relativos al “currículum del hogar”.
Se debe poner en discusión temas como la importancia de los hábitos de lectura y de estudio, la influencia de la televisión y de los liderazgos parentales.A partir de eso, siendo la familia un importante agente educativo, será posible distribuir los bienes culturales con mayor equidad.
XI. Dar mayor difusión generalización e importancia a los programas de lectura.
Resulta claro que para conseguir escuelas de calidad, una de las condiciones necesaria es la de una ciudadanía con hábitos de lectura, implementando proyectos que sean evaluados y publicados..
XII. Impulsar el involucramiento familiar en la escuela.Es de vital importancia renovar la alianza escuela-familia para democratizar las instituciones escolares, y que, con el aporte de las familias, se pueda continuar por el camino de la búsqueda de mejorías. Si bien es cierto que “con los padres es difícil”, no menos lo es que “sin los padres es imposible”.
XIII. Evaluar los programas educativos en forma transparente.
Los programas educativos constituyen una herramienta para otorgar a cada institución educativa los elementos necesarios para lograr avances. Muchos programas han sido aplicados en la provincia, y es necesaria una evaluación abierta de los mismos, con miras a futuras aplicaciones.
Aumentar el nivel de calidad y equidad.
XIV. Promover la discusión y aplicación de Proyectos Educativos Institucionales.
Así como no hay vientos favorables para un barco sin rumbo fijo, una escuela que no tenga clara y democráticamente establecidas sus metas, no podrá aprovechar sus potencialidades. El PEI es un instrumento que permite desarrollar coherencia y dar sentido a las acciones de todos los días. Donde se sienta involucrada toda la comunidad educativa.
XV. Mejorar la capacidad de poner en juego autoevaluaciones institucionales.
Es imprescindible estimular la autoevaluación de las escuelas, utilizando todos los medios al alcance, en especial a través de la acción del cuerpo de supervisores, quienes generarán estos procesos . Cabe aclarar que toda evaluación no debe buscar acreditaciones o sanciones, sino que es un camino de búsqueda de mejoras. Eso significa realmente “calidad educativa”, o sea el camino hacia el propio perfeccionamiento.
XVI. Encauzar dentro del sistema estatal a las escuelas autogestionadas y desconcentradas.
Proponemos dar por finalizada una experiencia, propia de los años 90, que a la par de no haber ofrecido resultados positivos, es un elemento fraccionador del sistema educativo.
XVII. Inmediata conformación de los CETAAP, en toda la provincia.
Las escuelas deben contar con centros especializados para asistir a las distintas problemáticas que se presentan.
XVIII. Reorganizar los lineamientos curriculares específicos.
A la par de tender hacia una mayor equidad del sistema, esta reorganización permitiría una más fácil adaptación de los alumnos que se trasladan de una institución a otra.
XIX. Propender a la profesionalización docente, evitando falsas competencias.
En este caso, sin olvidar otros significados del término “profesionalización”, es necesario proveer a los docentes del acceso al conocimiento científico necesario para su labor, en forma gratuita y en servicio, desestimando aquellas “capacitaciones” que sólo sirven para que el docente entre en competencia por un determinado puntaje.
XX. Dotar de doble escolaridad a las escuelas de riesgo.
El sistema de doble escolaridad ha probado su utilidad en los casos de alumnado con riesgo de fracaso escolar, ya que entre otras cosas permite la formación de hábitos favorables al aprendizaje.
XXI. Proveer de material educativo a los alumnos en riesgo.Consideramos necesario organizar, el préstamo del material bibliográfico a usar por parte del alumno, y en aquellas instituciones que cuenten con biblioteca, nombrar al correspondiente bibliotecario..
XXII. Mejorar el nivel de comunicación inter institucional y con los distintos niveles de conducción.
Se trata de sacar mayor provecho a los medios de comunicación ya existentes en los establecimientos, en especial los relacionados con Internet.
XXIII. Establecer planes integrales para la repitencia y la sobreedad.
La repitencia y la sobreedad son dos manifestaciones claras del mayor desafío de nuestro sistema educativo, la falta de equidad. Para lograr mejorías en este rubro es de gran utilidad instalar planes y programas especiales en las escuelas que tengan mayor cantidad de alumnos en esas condiciones, para que el mismo sea efectivo.
XXIV. Restablecer las escuelas para adultos.
Los alumnos de mayor edad que no han terminado la escolarización obligatoria tienen necesidades especiales, que pueden ser atendidas con mayor eficiencia por instituciones educativas para tal fin.
Democratización del sistema.
XXV. Fortalecer las organizaciones estudiantiles desde la escuela primaria.
Esto, además de poner en práctica un sistema democrático, ayuda a los alumnos a acceder a mayores niveles de compromiso con su propia formación.
XXVI. Estimular la organización de los padres de los alumnos en pro de mejorías institucionales.
La presencia de los padres no debe ser motivo de mayores confrontaciones, sino una oportunidad para mejorar la tarea que tenemos en común, la preparación de los hijos/alumnos.
XXVII. Transparentar las acciones de políticas educativas.
Es necesario que la ciudadanía, en especial las personas relacionadas con las escuelas, sepan como se toman las decisiones y quienes lo hacen, además de conocer cuales son los recursos económicos que se utilizan.
XXVIII. El Consejo de Educación como instrumento de participación.
El consejo como instrumento de participación, debe constituirse en un garante de la transparencia en la toma de decisiones de las políticas educativas, con dedicación exclusiva de todos sus integrantes.
XXIX. Fomentar la participación democrática en las Instituciones Escolares.
Vivir en democracia requiere un aprendizaje, y este no es posible hacerlo en forma abstracta, es la vivencia concreta la que permite formar ciudadanos responsables, conscientes de sus derechos y obligaciones, y conocedores de los principios republicanos.
XXX. Actualizar la normativa escolar, en especial lo referente al Reglamento General de Escuelas.
Las instituciones escolares, y todos sus integrantes, ya sean docentes, alumnos o familiares, deben contar con una normativa moderna, al servicio de la obtención de mejoras institucionales.
XXXI. Llamar al tratamiento de los temas educativos a todos los sectores con miras a actualizar la legislación.
La ley Provincial de Educación y el Estatuto del Docente deben ser actualizados para adecuarse a lo establecido en el orden nacional, y como afectan a variados intereses debe hacerse un amplio llamado para su tratamiento.
Capacitar para el trabajo.
XXXII. Recrear las escuelas técnicas.
Las necesidades de la economía hacen imprescindible la reapertura de las escuelas técnicas para cubrir el vacío existente.
XXXIII. Estimular la educación no formal.
La Educación no formal en sus más variadas facetas, apuntan al desarrollo de la solidaridad y a la inclusión de los sectores que más lo necesitan.Aportar a la consolidación de la identidad nacional y provincial.
XXXIV. Promover en las escuelas el tratamiento de las problemáticas derivadas de la globalización.
El siglo XXI trae consigo desafíos que amenazan con hacer desaparecer la identidad provincial y la nacional. La escuela debe ofrecerse como un muro de contención para la protección de los aspectos positivos de nuestra cultura.
XXXV. Estimular la discusión de los desafíos que presenta el S XXI a nuestra provincia.
Son muchos los desafíos que la época le impone a nuestra provincia, y que la ciudadanía en su totalidad debe asumir como propios, entre ellos está el imaginar una escuela que ayude a formar una sociedad más justa.Promover la colaboración con otros estamentos gubernamentales.
XXXVI. Trabajar en forma integrada con otros Ministerios sobre problemáticas comunes, en especial con los responsables del Plan de Inclusión Social y Seguridad Comunitaria, a los efectos de tratar la problemática en común.Existe diversidad de temas en común, en el área de seguridad , salud, y problemáticas como la deserción escolar, el ausentismo entre los alumnos, el acompañamiento parental en las actividades escolares etc.
XXXVII. Poner en funcionamiento escuelas hospitalarias y domiciliarias.
Se trata de cumplir con necesidades sociales, por un lado con los niños que por un tratamiento médico están imposibilitados de asistir a la escuela. Eliminar de la provincia el analfabetismo.
XXXVIII. Promover la coordinación de esfuerzos para conseguir una provincia libre de analfabetismo.
No debemos permitir ni un minuto más la existencia de analfabetos en la provincia, y la solidaridad social es un camino para conseguir ese logro.
XXXIX. Poner en movimiento recursos existentes como el “Plan Nacional de Alfabetización” y el “Yo si puedo”. Existen a nuestra disposición, recursos de probada eficacia, los cuales deben ser nuestras armas en la lucha para erradicar el analfabetismo, esto sumado a las propuestas provinciales.

Written by albertoch

12 octubre, 2008 at 22:23