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>Comparando Argentina con Shangai

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Rendimiento escolar, comparando Argentina con Shangai
Es posible escuchar hablar sobre las “Evaluaciones de Calidad Educativa”, cuando se refieren a las evaluaciones estandarizadas de los sistemas educativos. Pero ¿Qué es “Calidad Educativa”? Se trata de una expresión que admite numerosos sentidos, y es más conveniente usar el término “Rendimiento escolar” si queremos referirnos a lo que se aprende en la escuela, o sea, tanto como recordar algún término, como la capacidad para resolver situaciones problemáticas.
Siguiendo con este razonamiento, las evaluaciones PISA miden el “Rendimiento escolar”, o  cuánto se aprende en las escuelas de los distintos sistemas educativos evaluados. Particularizando en Matemática, las pruebas PISA miden:
La capacidad de un individuo para formular, emplear e interpretar las matemáticas en contextos distintos. Incluye el razonamiento matemático y el uso de conceptos, herramientas, hechos y procedimientos matemáticos para describir, explicar y predecir fenómenos. Ayuda a las personas a reconocer el papel que las matemáticas juegan en el mundo, para sostener juicios fundamentados y para utilizar e interesarse por las matemáticas, de forma que responda a las necesidades de la vida de ese individuo como un ciudadano constructivo, comprometido y reflexivo.
La competencia matemática se relaciona con un uso amplio y funcional de esa ciencia; el intes incluye la capacidad de reconocer y formular problemas matemáticos en situaciones diversas.
Tomando en cuenta los distintos rendimientos observados en los alumnos de 15 años, que son los objetos de investigación de PISA, se definen siete niveles de rendimiento, de 0 a 6, siendo los de mejor desempeño los de nivel 6. La caracterización de los dos mejores niveles de aprendizaje es:
Niveles de rendimiento en Matemática
En el nivel 6, los alumnos saben formar conceptos, generalizar y utilizar la información procedente de sus investigaciones y de los modelos que han creado al enfrentarse a problemas. Pueden relacionar representaciones y diversas fuentes de información y traducirlas entre ellas de una manera flexible. Los alumnos de este nivel poseen un pensamiento y razonamiento matemáticos avanzados. Utilizan su entendimiento y comprensión junto con el dominio de las relaciones y las operaciones matemáticas simbólicas y formales para desarrollar nuevos enfoques y estrategias a la hora de tratar situaciones inusitadas. Pueden formular y transmitir de manera precisa sus acciones y reflexiones relativas a sus descubrimientos, interpretaciones, argumentos y su adecuación a las situaciones originales.
En el nivel 5, los alumnos saben de desarrollar y trabajar con modelos en situaciones complejas identificando los condicionantes y estableciendo suposiciones. Son capaces de seleccionar, comparar y valorar estrategias de resolución de problemas para tratar los problemas complejos relacionados con estos modelos. Los alumnos de este nivel saben trabajar de una manera estratégica utilizando destrezas de pensamiento y razonamiento bien desarrolladas, representaciones relacionadas adecuadas, descripciones gráficas y formales e intuiciones relativas a estas situaciones. Son capaces de reflexionar sobre sus acciones y de formular y transmitir sus interpretaciones y razonamientos.
¿Qué porcentaje de alumnos alcanzaron el máximo nivel? En Shangai-China el 26,6% y en Argentina el 0,1% ¿Y el segundo nivel? En Shangai-China el 23,8% y en Argentina el 0,8%. Dicho en otros términos, en Shangai más de la cuarta parte alcanza el máximo nivel, y es el nivel con mayor porcentaje, en cambio en Argentina se trata de casos sumamente raros, uno de cada mil ¡En Shangai la proporción de alumnos que alcanza el mayor nivel es doscientas sesenta y seis veces mayor! Por otra parte allí más de la mitad (50,4%) alcanza uno de los dos primeros niveles, en Argentina menos del 1%.
Estos números se repiten en las evaluaciones de Comprensión lectora y de Conocimiento Científico, y ¿A qué podemos adjudicar semejante diferencia de rendimiento escolar? ¿Las causas están en el aula? ¿Son los docentes chinos extremadamente más eficaces? Todo parece indicar que no es ese el lugar a buscar. Los docentes chinos mantienen cierta tradición en sus métodos, no son “innovadores” ¿Serán las escuelas chinas que con su mejor funcionamiento provocan el desnivel? Algo más inciden, pero no parece ser un factor decisivo ¿Acaso las Políticas Educativas hacen las diferencias? Eso es importante, pero debe haber algo más  ¿Serán los valores que enarbola la sociedad en su conjunto?  ¿Interesa realmente la Educación en Argentina?
Creo que este es un campo a investigar, y si queremos mejorar las escuelas debemos actuar en el seno de la sociedad toda, y en los dispositivos que hacen que marchemos hacia lo inmediato, obturando nuestra capacidad crítica e impidiendo la construcción de una convivencia más justa.
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Written by albertoch

5 mayo, 2011 at 9:58

>Tragedia educativa Argentina

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>JAIM ETCHEVERRY, Guillermo. La Tragedia Educativa.
Buenos Aires, Fondo de Cultura Económica, 1999,231 p.

Guillermo Jaim Etcheverry en su libro La Tragedia Educativa realiza un análisis del estado cultural de la sociedad argentina y su reflejo en las instituciones educativas. El título del libro es contundente respecto de la opinión del autor sobre la realidad educativa. Esta es analizada a partir de una amplia exposición de citas de reconocidos científicos, empresarios, escritores, humanistas; de datos estadísticos y de ejemplos que fundamentan claramente su posición.

Guillermo Jaim Etcheverry es médico, docente e investigador. Se recibió en la Universidad de Buenos Aires y, actualmente, es especialista en neurobiología y profesor titular de Biología Celular e Histología de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires. Fue decano de esta facultad entre 1986 y 1990. Desde 1971 es miembro de la Carrera del Investigador Científico del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET).

Una razón de importancia que fundamenta el título de la obra es que los niños y jóvenes argentinos no aprenden en las instituciones educativas. Esta es la “tragedia educativa”, Así, en el primer capítulo, titulado “La situación actual de la educación: actitudes sociales y realidades económicas”, el autor despliega una importante cantidad de
datos estadísticos que reflejan el bajo rendimiento académico de los jóvenes argentinos. Por ejemplo que en 1998, el 84% de los 1727 alumnos examinados, en la Facultad de Medicina de la Universidad de La Plata, no logró responder ninguna pregunta y un solo alumno alcanzó a contestar la mitad del examen (p. 25).

Las razones que conducen a esta tragedia están enmarcadas en una serie de situaciones sociales, culturales y económicas de la realidad actual argentina.

Una de esas causas es el escaso valor que los actores sociales involucrados en esa realidad (dirigentes, políticos, padres, alumnos, etc.) dan a la educación. Al respecto el autor afirma: Muy posiblemente, el descuido de la educación por parte de la dirigencia social así como el descenso experimentado por el rendimiento académico de los niños y jóvenes reflejan una profunda modificación en las expectativas que la sociedad deposita en la escuela (p. 45). La sociedad argentina en general no valora el conocimiento y exige poco de las instituciones educativas. Esta conclusión es fundamentada a partir de diferentes datos. Por ejemplo comparaciones estadísticas con otros países como Japón. En Argentina el 80% de los padres está satisfecho con la educación que reciben sus hijos mientras que en Japón sólo el 35%. Otra razón de peso que fundamenta esta hipótesis es el escaso porcentaje del Producto Bruto Interno que la Argentina dedica a su educación primaria y secundaria en comparación con los países de la OCDE.

Otro aspecto a tener en cuenta en las causas de esta “tragedia educativa” , son los valores sociales transmitidos por los adultos y , especialmente, a través de los medios masivos de comunicación a cuyos productores los denomina “los verdaderos pedagogos nacionales”. Ante esta situación el autor alerta sobre el peligro de extinción de la escuela como institución. En este sentido una idea central del texto La Tragedia Educativa es la escasa significación social que la sociedad brinda a la Escuela. Sin embargo, es importante contrastar esta impresión con los datos del Informe Argentino de Desarrollo Humano 1998. Este refleja una investigación realizada por 30 universidades nacionales, en la que entre una de sus conclusiones afirma que los argentinos le asignan a la escuela un valor central en la construcción del futuro.

En el capítulo segundo titulado “La sociedad ante la escuela:
“Expectativas en medio de conflictivas tendencias culturales” el autor caracteriza las circunstancias socio-culturales en que están inmersas las instituciones educativas y, especialmente, los niños y jóvenes de hoy. Al respecto el autor afirma: Con un olfato entrenado para detectar la hipocresía, los jóvenes leen con gran agudeza las señales que envía el mundo en el que deberán vivir. Siguen con gran dedicación las enseñanzas de sus maestros en ese mundo, los verdaderos pedagogos nacionales: la televisión, la publicidad, el cine, el deporte, la música popular, la política y todo lo que entra en los espacios de celebridad que ellos definen. Lo que los chicos saben es lo que los mayores les enseñamos con el ejemplo (p. 60).

Esta realidad socio-cultural conduce al autor a afirmar que la tragedia se aloja entre las paredes de nuestras casas y refleja fielmente nuestros valores (p. 65). Hoy los jóvenes están inmersos en la incertidumbre y angustiados por el desempleo, la violencia, el temor al SIDA, la crisis familiar y educativa, el consumo desenfrenado, la banalización de las costumbres, etc. La tragedia se aloja en la sociedad en su conjunto y la escuela es sólo su reflejo.

La propuesta del autor a esta realidad se sintetiza en palabras como: Habrá que reconocer que estamos en deuda con la mayoría de nuestros jóvenes (…) sólo asumiendo nuestra responsabilidad de adultos, proponiendo a los jóvenes modelos de conducta diferentes de los tan lamentables que les mostramos (…) podremos intentar que recuperen el sentido perdido de sus vidas ( p.68).

Guillermo Jaim Etchverry, paralelamente a este “enseñar con el ejemplo”, propone “volver” a la cultura del esfuerzo. Todo aprendizaje supone dificultades y su superación demanda sacrificios. Esta noción del aprendizaje se ha ido perdiendo porque tratamos de engañar a los niños y jóvenes (y engañamos) simulando que aprender es lo mismo que ir al cine o sentarse frente a la pantalla del televisor (p. 99). Por esta razón el lenguaje se ha simplificado y emprobrecido, la imagen ha desplazado por completo a la palabra surgiendo el homo videns descripto por Sartori. Así el culto de la imagen está represtigiando lo irracional y se deteriora la capacidad de pensar. El autor propone volver a la cultura escrita (p. 104) Y para ello defiende a ultranza el uso del libro y la práctica de la lectura en las escuelas.

La dicotomía planteada por el autor, referida a la imagen versus la cultura escrita, remite a otras polémicas tecnológicas del aula como la pizarra o pizarrín (utilizada por cada alumno hasta la década de 1930) versus el papel. Esta polémica se extendió desde fines del siglo XIX hasta la década del 40 del siglo XX. Al respecto Silvina Gvirtz afirma” …la institución escolar se organiza en función de ciertos límites, en este caso impuestos por el desarrollo tecnológico (…) en función de estos límites, la escuela organiza de un modo particular los recursos con los que cuenta y los reorganiza a medida que se presentan nuevas posibilidades” . Cabría plantearse, entonces, nuevos modos de organización del trabajo escolar que incluya junto al libro y a la lectura, el análisis crítico de la imagen y del lenguaje transmitido por los medios tecnológicos que invaden los hogares diariamente.

Así el autor propone, frente al avance tecnológico, ejercitar la creatividad y la capacidad de pensar y de relacionar conceptos para que los niños y jóvenes puedan establecer conexiones y juicios críticos frente al inagotable caudal de información procedente de diversas fuentes.

En el capítulo III ” ¿Hacia dónde parece orientarse la educación? ” el autor realiza un análisis crítico de la educación utilitaria relacionada con el trabajo y la obtención de un beneficio económico. Así la preocupación central de nuestra sociedad es que lo que aprenden los jóvenes les “sirva”. Y pronto (p.86). La cultura humanista, la transmisión de valores sociales y tradiciones culturales se ha perdido como objetivo de la educación. Esto se contrapone con el interés de empresarios, como el presidente de IBM, que reclama empleados que sepan leer, calcular, comunicarse y, sobre todo, pensar.

Por otro lado, el aumento de profesionales humanistas dedicados El tareas gerenciales y el ejemplo de universidades europeas, dedicadas a la formación de grado y posgrado en administración de empresas, que estimulan a sus alumnos a realizar cursos de filosofía, contribuyen a fundamentar la hipótesis del autor de complementar la formación técnica-profesional con la humanista.

En el marco de esta educación utilitaria, los medios tecnológicos (computación, videos, Internet) son imprescindibles. Sin embargo, el autor considera que el eje del trabajo escolar sigue siendo el maestro y que el mayor número de computadoras en las aulas no indica un mayor nivel de rendimiento. Un caso que ilustra este hecho es Japón que tiene uno de los mejores niveles en matemática y es el país que menos computadoras tiene en las aulas escolares. El autor al respecto afirma: Parecería haberse perdido el sentido de la proporción, pues, si bien la tecnología puede contribuir con herramientas interesantes al aprendizaje, el motor central del aula sigue siendo un buen maestro, encargado de dar testimonio del valor humano del conocer (p.113).

Continuando con la propuesta, en el capítulo IV titulado “Una misión revolucionaria para la escuela: baluarte de la resistencia de lo humano”, el autor amplía y explicita su propuesta educativa. Confiesa su temor a la pérdida de la escuela como uno de los escasos ámbitos de transmisión del entusiasmo y el respeto por el conocimiento, para desarrollar y fortalecer la razón; esta es la tragedia educativa. Para que esto no suceda es necesario educar en: la transmisión de valores culturales y sociales a partir del ejemplo de los maestros, centro de la enseñanza; el cultivo de la disciplina y el esfuerzo; la escuela como baluarte de la lengua y de la cultura escrita; el uso de la lógica, para esto último propone el retorno al estudio del latín y el griego; aprender a discernir, a pensar y a elegir ante el caudal de información que a diario llega a los jóvenes y niños, etc.

La tragedia no es sólo educativa, es también moral. Así el autor caracteriza a los jóvenes de hoy: Esos jóvenes en su mayoría, son buenas personas y, a pesar de un escaso entrenamiento religioso y un débil liderazgo moral, practican sus sentimientos compasivos. Pero desde el punto de vista cultural y conceptual viven en una niebla moral. (…) Son muchos los jóvenes incapaces de efectuar juicios morales, lo que se debe a que se está perdiendo la noción misma de verdades morales objetivas. (p. 186). Guillermo Jaim Etcheverry opina que la confusión moral se debe a la falta de una educación adecuada y propone educar aspectos conceptuales relacionados con la moral enmarcados en el “conservacionismo moral”.

En el “Epílogo”, el autor sintetiza una serie de propuestas. Entre éstas se encuentran: elaborar un nuevo contrato educativo en el que se privilegie el conocimiento; vencer la tendencia a cercenar la función del Estado respecto de la Educación para no ser sustituido por las fuerzas del mercado; profundizar la función de la escuela como institución capacitadora del aprendizaje de la democracia, de la libertad y de la conciencia ciudadana; y rescatar la figura del maestro como motor central del mejoramiento de la educación.

En síntesis, Guillermo Jaim Etcheverry realiza una diagnosis de las tendencias sociales que dan el marco a la experiencia escolar y las estrategias que se insinúan para realizar transformaciones educativas. Finalmente, expone ciertos criterios que deberían ser tenidos en cuenta para dicha transformación. El lenguaje utilizado es claro y directo, los textos contienen sobreabundante información extraída de las principales figuras e instituciones argentinas, americanas y europeas. Así el autor desarrolla y fundamenta su hipótesis de la tragedia educativa, espejo de la tragedia social.

Es conveniente extender la visión del contexto social dada por Etcheverry a partir de un abordaje multidimensional y procesual de la dinámica social. Esto posibilita ampliar el enfoque de análisis y vencer la dicotomía que trasluce el libro. Esta dicotomía se evidencia en la nostalgia por un pasado de oro tanto educativo como socio- cultural. Desde un abordaje holístico, Augusto Pérez Lindo 3 plantea que lo que estamos viviendo es una “redefinición de los códigos de civilización subyacentes” que determina una reelaboración de las ideas que una cultura tiene sobre diversas temáticas como la vida, la educación, la muerte, etc.

En esta “redefinición” las posturas conservadores se afirman y los nuevos paradigmas no se precisan con claridad. Sin justificar esta “tragedia educativa”, cuyos datos extraídos de serias estadísticas nacionales e internacionales y del sentido común son más que evidentes, es imprescindible ubicarla en contextos más amplios de análisis para orientar significativamente y con respuestas adecuadas a estos tiempos, las propuestas educativas.

Siguiendo este análisis es importante establecer diferencias entre las políticas públicas argentinas referidas a educación y las características del contexto socio-educativo. En cuanto a las primeras es innegable que existe una disminución presupuestaria tal como lo expone Jaim Etcheverry: De acuerdo con las cifras oficiales, la Argentina dedicó, en 1996, el 2,9% de su PBI a financiar la educación primaria y secundaria y el 0,7% a la educación universitaria. En los países de la OCDE los porcentajes correspondientes son el 3,7% y el 1,5% (p.30).

Por otro lado, el contexto socio-educativo caracterizado por Jaim Etcheverry es analizado a partir de los efectos. Esto aumenta el grado de la tragedia si no advertimos y complementamos este análisis desde otros enfoques que permitan una visión global de la temática tratada. Por esta razón, el libro de Jaim Etcheverryes una alerta de los efectos que una época de crisis profunda en todos los ámbitos del sistema, provocan en el sistema socio-educativo.

Autora
Fabiana Mastrangelo

Written by albertoch

22 enero, 2011 at 13:12

>DATO SUGERENTE, OPERATIVO NACIONAL DE EVALUACIÓN

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Se difundió el Operativo Nacional de Evaluación (ONE) 2007Los resultados de las pruebas aplicadas a alumnos de todo el país muestran importantes diferencias según el nivel educativo y las áreas evaluadas. Además, el análisis de los datos de las jurisdicciones en el tiempo revela una abrupta caída en la provincia de Buenos Aires, que descendió doce lugares desde 1995.
Recientemente se han publicado los resultados del Operativo Nacional de Evaluación (ONE) correspondientes al año 2007. Estas pruebas fueron aplicadas a alumnos de todo el país en diferentes años de estudio de la educación primaria y secundaria, abarcando las cuatro áreas básicas: Lengua, Matemática, Ciencias Naturales y Ciencias Sociales.
 
Los resultados presentan diferencias importantes según el nivel educativo y el área evaluada. En general, los mejores resultados se verifican en Lengua, donde 65% o más de los alumnos en todos los años evaluados se encuentran en el grupo de rendimientos medios y altos. En Matemática, esta tendencia se mantiene en el nivel primario pero se revierte en la educación secundaria: en 2º y 3º año, 45% de los alumnos se encuentran en el grupo de aprendizajes bajos y, en el último año, esta categoría incluye 65% de los alumnos evaluados.
Las áreas de Ciencias Naturales y Ciencias Sociales fueron evaluadas sólo en el nivel primario y los resultados en general son menores que en Lengua y Matemática. Las situaciones de mayor gravedad se verifican en Naturales de 3º año, con 54% de los alumnos con rendimiento bajo, y en Sociales de 6º año, con 44% de los alumnos en esta situación.

Es interesante analizar el ordenamiento de las jurisdicciones según el rendimiento promedio obtenido y su comparación con la anterior evaluación, realizada en 2005. Córdoba es la jurisdicción que más puestos escaló, posicionándose en tercer lugar en los resultados de 2007, luego de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y La Pampa. En el otro extremo, San Luis ha sido la provincia que perdió más posiciones, ubicándose en 2007 en el lugar número doce.

Sin embargo, cuando la comparación se realiza para un periodo mayor, por ejemplo con el año 1995, sin dudas la mayor caída se registra en la provincia de Buenos Aires, que ha descendido doce lugares. Así, la provincia pasó de estar ubicada en el 2º puesto en el ordenamiento de 1995 a la posición 14º en la evaluación de 2007. En este periodo de doce años ninguna otra jurisdicción ha sufrido una caída tan abrupta.

Fuente
http://www.cippec.org/

Written by albertoch

28 julio, 2010 at 10:52

>Inequidad educativa

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>El sistema socioeconómico de producción condiciona, en un grado u otro, hasta los últimos aspectos de nuestras vidas, desde nuestras relaciones personales y profesionales hasta nuestra relación con nuestro entorno natural y nuestra salud. Sin duda, el sistema educativo no permanece al margen de esta influencia.

El sistema reproduce la estructura social de toda la Argentina. Existe una fuerte tendencia de las familias de rentas más altas a enviar a sus hijos a las escuelas privadas, en su mayoría, regidas por la iglesia católica, mientras que las familias de rentas bajas los envían a escuelas públicas. En San Luis este proceso es incipiente, y se nota con mayor fuerza en la ciudad capital.

Los alumnos de padres sin estudios tienen mucho más riesgo de fracaso escolar que los de padres con estudios, el resultado del sistema educativo actual es que la inmensa mayoría de los estudiantes de centros de Secundaria de barrios trabajadores de bajo poder adquisitivo no llegan a la Universidad y muchos abandonan antes de obtener el graduado escolar. Además los alumnos que no pertenecen a las “escuelas élite” no tienen las armas necesarias para luchar por una titulación universitaria, y su titulación secundaria queda vacía de contenido.

La situación descrita afecta especialmente a sectores mayoritarios que acuden a centros de Primaria y Secundaria carecen de los medios humanos y materiales necesarios para atender de forma adecuada a alumnos que, en no pocas ocasiones, requieren un trato especial debido a sus circunstancias sociales y familiares. No es lo mismo contar con una familia con un grado de formación suficiente para inculcar el hábito de la lectura y para seguir los estudios de sus hijos que una que haga caso omiso de esta labor. El sistema educativo debería ser capaz de compensar estas situaciones con un mayor esfuerzo sobre los alumnos de barrios más necesitados. En el contexto educativo actual en el que el esfuerzo público no es suficiente, el éxito académico no depende exclusivamente del esfuerzo y de la capacidad personal del alumno, sino que está marcado sobremanera por la extracción social de éste. De esta manera, el sistema educativo se convierte en una maquinaria de reproducción de las desigualdades socioeconómicas.

Frente al modelo educativo clasista actual debemos promover un modelo educativo alternativo que redistribuya eficazmente las riquezas para acabar con las diferencias socioeconómicas. En este sentido, las inversiones deben ser suficientes en los centros más necesitados de manera que acaben compensándose las carencias sociales y familiares en relación a la educación de los hijos. Parece interesante el establecer una red de centros de educación para adultos que forme a los padres, entre otras cosas, en el cuidado de sus hijos. Otra idea interesante a explorar es contar con la participación de la ciudadanía a través de asambleas de barrio o centros de trabajo para el diseño de parte de planes de estudios y programas docentes a todos los niveles educativos, de manera que éstos respondieran realmente a las necesidades sociales. Además, habría que disminuir la razón profesor-alumnos para facilitar un seguimiento más detallado de cada estudiante. Por otro lado, también sería interesante potenciar la educación no reglada fuera del horario escolar en los centros públicos en respuesta a las necesidades sociales concretas de cada zona.

Para que éstas y otras acciones sean posibles no cabe duda que hay que aumentar mucho la inversión en educación. La tendencia hacia una educación privatizada es clasista e ineficaz al contrario de lo que muchos intentan transmitir. Con un gasto superior por alumno, la educación de centros privados presenta resultados de aprendizaje similares a los de los centros públicos una vez descontadas las influencias socioeconómicas en el alumnado.

Basado en un artículo, realizado para otro contexto, de Jesús Castillo, profesor en la Universidad de Sevilla y miembro de la sección sindical del Sindicato Andaluz de Trabajadores en dicha Universidad

Written by albertoch

30 noviembre, 2009 at 9:16

>San Luis en las Evaluaciones Nacionales de Calidad Educativa (ONE 2007)

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>Las evaluaciones constituyen una herramienta fundamental para obtener mejoras, y esto es aplicable a todos los niveles, desde una evaluación a un alumno, hasta las que se abocan a los sistemas educativos, pasando por las que atañen a docentes, instituciones etc. Si bien muchas veces son utilizadas para acreditar, tal como obtener notas, pasar de año, graduarse, “bendecir” políticas educativas, distinguir instituciones educativas etc, la veta más importante es la que permite iluminar el camino para mejorar.

También podemos considerar que la Calidad Educativa es un camino, que siempre podemos mejorar. No es un lugar concreto donde tenemos que llegar, sino su búsqueda permanente, pero ¿Es posible hablar de calidad educativa, sin considerar la evaluación? La Evaluación en Educación se encuentra íntimamente ligada a la Calidad Educativa. No podemos ignorar la evaluación, y es más, debemos estimular una verdadera “Cultura de la Evaluación”.

El día que consigamos un uso adecuado de las evaluaciones, las habremos interpretado como un “instrumento para mejorar”, o sea, “un instrumento para la calidad educativa”. Ese día aparece como lejano, aunque en estas últimas dos décadas se registraron progresos como la formalización de un Sistema Nacional de Evaluación.

Las evaluaciones nacionales de calidad educativa (ONE), se llevaban a cabo en forma anual, aunque en los últimos años lo hacen en forma bianual, pero este año, 2009, no se llevarán a cabo por las dificultades generadas por la pandemia de gripe, y a partir de ahora se llevarán a cabo en forma trianual.

A nivel nacional, estas evaluaciones son de bajo impacto, ignoradas por la política. Tanto el oficialismo, como la oposición, no se hacen eco de sus conclusiones. Lo mismo sucede con los medios masivos de comunicación, las evaluaciones “no son noticias”. En las escuelas, las autoridades políticas no hacen circular la información. Por último, la sociedad toda no las pone en su agenda. Es posible encontrarse que en esa agenda figure el deporte y la televisión, pero no la distribución de los bienes culturales.

Inserta en este panorama, me voy a referir al Operativo Nacional de Evaluación del 2007 (ONE 2007), cuyos resultados se publicaron en marzo del 2009, y particularmente a la actuación de la provincia de San Luis.

En toda evaluación podemos hacer referencia a comparaciones entre los evaluados, en ese caso tendremos una “Evaluación por comparación”, o bien hacer abstracción de esto, y fijar criterios o normas de evaluación, y tendremos una “Evaluación por normas”. En los primeros años de las evaluaciones nacionales, los esfuerzos se centraron en compar los sistemas educativos provinciales, que culminaba con la publicación de “rankings de provincias”, En las últimas evaluaciones, los reportes se centraron en criterios, establecendo tres niveles, “bajo”, “medio” y “alto”, con las características que reúnen cada uno de ellos.

Observemos el criterio usados para establecer niveles de rendimiento “Alto” para Lengua del 6to año, finalización de la escuela secundaria:

Nivel Alto
Características generales del nivel
Los alumnos de este nivel son capaces de leer comprensivamente narraciones que presentan recursos específicamente literarios en la focalización narrativa, el tratamiento de los personajes, la construcción de verosimilitud y las figuras utilizadas.
Comprenden la finalidad, punto de vista y estructura de textos argumentativos con un grado medio de abstracción.

Ejemplos de desempeños específicos
En textos narrativos literarios:

  • Infieren características de personajes que son sugeridas en la narración.
  • Identifican elementos irónicos.
  • Identifica indicios o pistas en un relato fantástico.
  • Reconoce recursos literarios como la personificación.

En textos argumentativos:

  • Extraen información explícita compleja que se presenta en el texto como objeción parcial.
  • Reconoce el tema de un texto argumentativo como tesis.
  • Identifican estrategias argumentativas como causa efecto, ampliaciones.
  • Interpretan el punto de vista del autor de un texto argumentativo.

De la misma manera para el nivel “Alto” de Matemática para el sexto año de la escuela secundaria:

Nivel Alto
Características generales del nivel
Alcanzan un cierto grado de generalización y un mayor nivel de formalización.
Resuelven problemas complejos con datos no explícitos, que requieren inferir datos y relaciones, que demandan establecer una secuencia de pasos para su resolución y recurrir a los conocimientos matemáticos del nivel.

Ejemplos de desempeños específicos

  • Relacionan y combinan información aportada por dos gráficos. Resuelven problemas de probabilidad que preguntan por el estado inicial.
  • Reconocen un número irracional en su expresión numérica
  • Resuelven problemas que para su solución necesitan relaciones trigonométricas

De acuerdo con lo visto, cabe aclarar que un nivel “Alto” no significa una excelencia educativa, sino simplemente el logro de objetivos que deberían ser alcanzado por todos

Asimismo se caracterizan los niveles “medio” y “bajo”. Este esquema se repite en las otras asignaturas, como Matemática, Ciencias Naturales y Ciencias Sociales, y en todos los años (tercero y sexto grado de la primaria, y tercero y sexto año de la secundaria).

Resultados de San Luis en las Evaluaciones Nacionales de Calidad Educativa
En las primeras evaluaciones nacionales, cuando se explicitaba el “ranking de provincias”, San Luis se encontraba generalmente ubicado ligeramente debajo de la media (metafóricamente, de la posición uno a diez, estaba en la sexta).

La ONE 2007, no publica “ranking de provincias”. Para simplificar el informe, tomaré los resultados de Lengua y Matemática, que se dan en los cuatro niveles evaluados, y son los más representativos en cuanto a los esfuerzos curriculares puestos en juego.

En todos los casos me refiero al porcentaje de alumnos que alcanzan el nivel “Alto”.

Tercer grado escuela primaria
Lengua: Total nacional 39,6%; San Luis 42,4% (un 107% del nivel nacional)
Matemática: Total nacional 25,1: San Luis 27,4% (un 109% del nivel nacional)

Sexto grado escuela primaria
Lengua: Total nacional 23,2%; San Luis 20,6% (un 89% del nivel nacional)
Matemática: Total nacional 26,4; San Luis 28,7% (un 109% del nivel nacional)

Tercer año escuela secundaria
Lengua: Total nacional 17,1; San Luis 14,5% (un 85% del nivel nacional)
Matemática: Total nacional 10,3: San Luis 6% (un 58% del nivel nacional)

Sexto año escuela secundaria
Lengua: Total nacional 20,2%; San Luis 12,8% (un 63% del nivel nacional)
Matemática: Total nacional 18,5: San Luis 10,8% (un 58% del nivel nacional)

Como conclusión de los datos precedentes, me limito a la comparación entre los niveles alcanzados por la provincia, con el total del país, y en eso, resulta evidente que:
• En general, el nivel provincial sigue estando ligeramente debajo de la media nacional.
• El nivel provincial es decreciente, según avanzan la edad de los alumnos, lo que resulta claramente preocupante.
• Es tremendamente bajo el porcentaje de alumnos que alcanzan el nivel “Alto”, al finalizar el ciclo secundario. No se trata de un nivel de excelencia, sino más bien un piso que debería ser alcanzado por la mayoría.

En síntesis, es evidente que no se está usando a la evaluación como una herramienta para la calidad educativa, se ignoran los resultados porque no se buscan cambios, a pesar de que la ONE 2007 nos muestra una realidad muy dura.

Written by albertoch

3 octubre, 2009 at 20:20

>Talleres con Padres

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>Publico, a título de ejemplo, un proyecto presentado ya hace mucho tiempo, que no fue considerado

Se propone llevar a cabo Talleres con Padres pertenecientes al Plan de Seguridad Comunitaria, donde se tratará temática referente al currículum del hogar.
Las actividades que lleva a cabo la familia, en relación con la escuela, constituyen una dimensión constitutiva de la calidad educativa.
Resulta fundamental, para una correcta inserción del niño en la escuela, el poseer una positiva valoración de la lectura, estar acostumbrado a convivir cumpliendo y haciendo valer reglas impersonales, no caer bajo el dominio de la TV y mantener horarios estables para cumplir sus obligaciones.

Objetivos

Desde los integrantes del Plan de Seguridad Comunitaria
Facilitar la inclusión educativa
Mejorar el capital social de los participantes al taller
Capacitar a los participantes para una adecuada participación en el ambiente escolar.
Poner en discusión la problemática educativa de las familias del Plan, para generar proyectos superadores.

Desde el Programa de Educación
Mejorar la eficiencia de la dimensión familiar de la calidad educativa en la provincia.
Introducir la problemática educativa en Instituciones de influencia social

Written by albertoch

9 mayo, 2009 at 11:00

>Realidad en San Luis

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>Al finalizar la primera década del siglo XXI, nos encuentra en San Luis (República Argentina) con una compleja realidad educativa, de la cual extraeremos algunas de sus características a modo de resumen de lo afirmado en los últimos años.

Sistema educativo con baja calidad, bajo rendimiento educativo e inequidad. No vamos a dar una definición de “Calidad Educativa”, camino que en la Provincia no estamos transitando. En cuanto al “rendimiento escolar”, vinculado al saber de los alumnos y sus capacidades, estamos en presencia de un concepto más objetivo, que se mide usando encuestas de carácter nacional, y en la que figuramos debajo del promedio. Por otra parte llamamos “equidad” al derecho que tienen todas las personas para acceder a todos los niveles de estudios en la misma cantidad de tiempo. En San Luis, numerosos sectores se encuentran excluidos.

Nuestro sistema educativo es de baja calidad, y paradójicamente como prueba de ello no hay cuestionamientos al mismo por parte de la ciudadanía. Un sistema educativo medianamente eficaz produciría ciudadanos críticos con la realidad que los rodea, en especial al propio sistema educativo. Lo cierto es que el rendimiento escolar está por debajo de la media nacional y un sector muy amplio de la sociedad no tiene acceso a niveles educativos siendo la repitencia un problema severo en la provincia.

La problemática de la calidad educativa, en especial la provincial, es de gran complejidad, y se halla ampliamente tratada en http://calidadeducativa.blogspot.com/.

Gobierno personalista y autoritario donde no se consensúan las políticas educativas
Una característica de las autoridades políticas provinciales es la fijación unilateral de medidas, sin consultar ni negociar con los sectores implicados, como las asociaciones de docentes legalmente constituidas, las de padres (que no se consolidaron), cooperadoras, partidos de la oposición etc. Muchas veces tenemos la sensación que los objetivos apuntan a las elecciones presidenciales, y no a las necesidades provinciales.
Las propuestas sobre otras políticas posibles se hallan desarrolladas en http://desafioseducaciónsanluis.blogspot.com.ar/

Falta de transparencia en la fijación de las prioridades educativas provinciales.
No se sabe quién las establece, ni cuales son, ni siquiera si existen. Aparecen en educación acciones de dudosa eficacia, que apuntan a las apariencias, y no a corregir defectos estructurales.

Falta de transparencia en el presupuesto del área.
No se sabe quién lo fija, cómo y que se ejecuta, y bajo que principios. El poder ejecutivo con su capacidad de modificar partidas presupuestarias le hace perder sentido. Para este año 2009, estaba previsto un aumento salarial que no se concretó.

“Cultura de la evaluación” sin desarrollo
La evaluación a todo nivel, no solamente del alumno, sino también las que alcanza a los restantes integrantes del sistema, hasta los niveles de conducción, no se halla desarrollada, y existe una marcada reacción desfavorable. Debemos considerar que la evaluación es el camino más claro para obtener mejorías. El tema está tratado profundamente en http://evaluacionenescuela.blogspot.com/

Falta de atención a la cuestión docente.
Docentes mal pagos, con salarios reales claramente decrecientes, como lo reconocen las propias estadísticas provinciales. Personal precarizado en las escuelas, en especial los que trabajan en el área de maestranza. Exigencias irracionales como la de “vivir en un radio de 15 km.”. Inequidades salariales, como el mal pago de un segundo cargo docente, o falta de proporcionalidad en las remuneraciones de horas cátedra, y el permanente castigo salarial a los docentes que se desempeñan en el área rural.
Desentendimiento por el malestar docente y por las mejoras de los planteles docentes, sin actuar sobre las causas que hacen que las carreras de formación docente no sean atractivas. Toda esta temática está tratada con detalles en http://docentemalestar.blogspot.com/

Falta de democratización del sistema
No hay discusión sobre la problemática educativa, ni se hace nada por interesar a la población sobre ello. No se llama a elecciones al Consejo de Educación, organismo neutralizado en su sentido, y a la Junta de Clasificación, que se ve sobrepasadas por la permanente fijación de puntajes arbitrarios que privilegian a determinados cursos, generalmente no relacionados con las necesidades provinciales, lo que promueve una falsa competencia entre docentes.

Falta de renovación de códigos de convivencia escolares, ausencia de diálogo con los sectores docentes y otros vinculados a la educación. Respecto a una auténtica participación de las familias, todo está igual que hace 60 años, aunque las crisis sociales hayan deteriorado los fundamentos de las relaciones sociales.

Todo esto se da en un marco de falta de eficacia y eficiencia del sistema, y una administración con acciones para que no cambie nada, en especial lo referente a la repartición de los bienes culturales y los aportes del sistema educativo a la construcción de una sociedad democrática y participativa.

Written by albertoch

10 marzo, 2009 at 9:17